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Clínica de Piso Pélvico y Coloproctología
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Clínica de Piso Pélvico y Coloproctología CHS®
La Clínica de Piso Pélvico está integrada por especialistas en Coloproctología, Urología, Neurofisiología, Gastroenterología y Algología.
En la Clínica de Piso Pélvico y Coloproctología CHS® ofrecemos la evaluación, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades de piso pélvico tales como: Incontinencia fecal y urinaria, prolapso de órganos pélvicos (rectocele, cistocele, prolapso rectal, prolapso uterino), estreñimiento crónico, anismo, dolor pélvico crónico. tales como la incontinencia urinaria y fecal, dolor pélvico crónico, prolapso de órganos pélvicos, estreñimiento crónico que no responde a tratamiento médico.
Nuestro objetivo es prevenir, diagnosticar y tratar mediante procedimientos de vanguardia los problemas de Piso Pélvico tales como la incontinencia urinaria y fecal, dolor pélvico crónico, prolapso de órganos pélvicos, estreñimiento crónico que no responde a tratamiento médico.
Ubicación: Circuito Misioneros 5, Ciudad Satélite, Naucalpan De Juárez, Estado de México, México.
Servicios
Conoce los servicios de la Clínica de Piso Pélvico y Coloproctología CHS®
Estreñimiento Crónico: Es uno de los trastornos gastrointestinales más frecuentes y afecta de manera importante la calidad de vida de un grupo significativo de pacientes. las causas son muy variadas tales como problemas obstructivos a nivel del colon (cáncer), enfermedades sistémicas y fármacos. Una vez que se descartan estos trastornos se le denomina estreñimiento funcional que puede ser de tránsito lento o secundario a una obstrucción a la salida defecatoria. Estreñimiento Funcional: El estreñimiento funcional se puede subdividir en estreñimiento de transito lento, defecación obstructiva, estreñimiento funcional sin alteración evidente y transito lento asociado a megarrecto o megacolon.
Diagnóstico.
Se debe realizar una historia clínica detallada que incluya la historia obstétrica, cirugías anorrectales previas, síntomas asociados como la incontinencia urinaria. Actualmente usamos escalas de incontinencia y de calidad de vida que nos permiten medir la incontinencia de una manera más objetiva. La historia clínica y la exploración sor suficientes para realizar el diagnostico. Existen estudios complementarios que nos permiten documentar anatómica y funcionalmente la causa de la incontinencia. El ultrasonido endoanal es el más útil de los estudios ya que nos permite evaluar la integridad de ambos esfínteres. La manometria anorrectal nos permite evaluar las presiones del esfínter en reposo y en esfuerzo mientras que las pruebas neurofisiologicas nos permite medir la latencia motora terminal del nervio pudendo.
Tratamiento.
El tratamiento puede ser muy variado y debe individualizarse en cada paciente. El tratamiento puede conservador y quirúrgico. Tratamiento Conservador: Con el se intenta modificar la consistencia de las heces, enlentecer el transito del colon, mejorar la función del esfínter y mejorar la sensibilidad rectal mediante medidas higienicodieteticas, ejercicios y medicamentos. Tratamiento Quirúrgico: Puede ser mínimamente invasivos como la inyección de aumentadores del canal anal, neuromodulación de raíces sacra y neuromodulación percutanea del nervio tibial posterior. Dentro de los procedimientos más invasivos esta la esfinteroplastia que consiste en corregir el defecto muscular a nivel de uno o ambos esfínteres. Otros de los procedimientos es colocar un esfínter anal artificial o realizar un estoma derivativo como último recurso. Las novedades recientes en cuanto a tratamiento son la neuromedulación de raíces sacras y la aplicación de inyectable con buenos resultados.
Es la protrusión de todas las capas de la pared rectal a través del canal anal. Debe distinguirse de un prolapso hemorroidal con el que suele confundirse frecuentemente Síntomas: Los síntomas son sensación de evacuación incompleta, tenesmo y manchado de contenido fecal con moco y en ocasiones sangre. Puede estar asociado a estreñimiento, incontinencia fecal y a otros trastornos del piso pélvico.
Diagnóstico.
Exploración Física: El diagnostico se realiza durante la exploración y tras un esfuerzo defecatorio donde se observa la protrusión del recto.
Tratamiento.
El tratamiento siempre es quirúrgico. No existe una técnica ideal, se han descrito más de 100 procedimientos, la técnica seleccionada debe estar en relación a las condiciones generales del paciente y a la experiencia o preferencia del cirujano especialista. En la actualidad la cirugía laparoscópica, juegan un papel muy importante permitiendo una pronta recuperación de los pacientes con excelentes resultados.
Es la dificultad y en ocasiones la imposibilidad de evacuar satisfactoriamente. El diagnostico se define en base a estudios de fisiología e imagen. Las causas pueden ser disfunción de los músculos del piso pélvico, disfunción sensorial o hipersensibilidad propioceptiva. Entre las disfunciones de causa mecánica está el prolapso rectal interno asociado o no a ulcera rectal solitaria, el rectocele, enteroceles y prolapso genital.
Diagnóstico.
Los síntomas pueden ser muy variados: sensación de evacuación incompleta o fragmentada, esfuerzos defecatorios prolongados, deseo de repetir las evacuaciones con cierto grado de urgencia defecatoria, sensación de abultamiento pelviperineal, necesidad de soporte o autodigitación (anal, vaginal o perineal) y ensuciamiento anal. Además de un buen interrogatorio y una exploración física completa se requiere de estudios tales como una endoscopía baja, transito colónico con marcadores, manometría, prueba de expulsión de balón, ultrasonido endoanal o perineal.
Tratamiento.
El tratamiento debe ser individualizado dependiendo de la causa de la obstrucción defecatoria. En general cuando se trata de problemas funcionales la rehabilitación de piso pélvico es suficiente. En patologías que causan obstrucción mecánica tales como prolapso rectal, rectocele, enteroceles y prolapso genital se requiere de un procedimiento quirúrgico cuando el manejo médico no es satisfactorio.